El rol de la medicina traslacional en las enfermedades infecciosas

  • Zulma Ortiz
Palabras clave: medicina traslacional, enfermedades infecciosa

Resumen

El término medicina traslacional fue acuñado hace apro- ximadamente veinte años cuando, en 2003, los Institu- tos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por su sigla en inglés) lanzaron su “hoja de ruta” para futuras investigaciones. En ella, los NIH dieron prioridad a la se- cuencia del genoma humano, con el claro mensaje de lograr la transformación de los sistemas existentes de investigación clínica a fin de conducir los esfuerzos hacia descubrimientos con beneficios para la salud y cali- dad de vida de las personas en tiempos más cortos que los habituales.

La medicina traslacional combina los hallazgos de la investigación básica o biomédica con la práctica clí- nica para acelerar procesos de investigación que buscan solucionar problemas de salud con foco en enfermedades que requieren de un diagnóstico, tratamiento o estrategias de prevención (1). El estudio de los mecanismos moleculares y celulares que subyacen a las enfermedades, entre ellas las infecciosas, y la estrecha colaboración entre científicos básicos, investigadores clínicos, miembros del equipo de salud, decisores y empresarios, buscan impulsar el desarrollo de respuestas innovadoras, como también mejorar la comprensión de los procesos patogénicos para optimizar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades en la era del genoma humano.

Pensar en clave de medicina traslacional es reconocer que los avances en la ciencia básica aportan cada vez más información sobre mecanismos de patogenicidad, bases genéticas y hereditarias, transmisión de infecciones y adaptación del huésped a partir de la secuenciación de genomas bacterianos y virales. En palabras de Andrea Gamarnik, “si conocemos los cambios que podemos hacer a nivel molecular para que el virus de dengue tipo 2 (DEN) no pueda contrarrestar la acción del sistema inmune podremos, por medio de ingeniería genética, diseñar mejores vacunas”, y agrega “...en nuestro trabajo encon- tramos que cambiando sólo un aminoácido de la proteína NS5 del DEN2 (sería equivalente a sacar un ladrillo en

todo el edificio de la proteína viral) podemos simular lo que ocurre en el DEN4 y con esa información se podrían obtener mejores vacunas...” (2).

A nivel global, se estima que alrededor del 75% de las nuevas enfermedades infecciosas descubiertas en los últimos 10 años, que afectan a los humanos, se han originado en los animales (3). Este dato, sumado a la necesidad de abordar la resistencia a los antibióticos, promover la innovación en vacunas, prepararse para la aparición de nuevas zoonosis e integrar enfoques de investigación en humanos y animales dio origen a la iniciativa One Health (4). Se trata de un enfoque traslacional, integrado y unificador, cuyo objetivo es equilibrar y optimizar de manera sostenible la salud de las personas, los animales y los ecosistemas. El enfoque que moviliza múltiples sectores, disciplinas y comunidades en diferentes niveles de la sociedad utiliza la investigación traslacional para trabajar juntos, promover el bienestar y abordar las amenazas a la salud y a los ecosistemas (5).

En las últimas décadas, Argentina ha redoblado los es- fuerzos para desarrollar la medicina traslacional, que re- quiere un mejor intercambio de conocimientos y habilidades entre la academia, la industria y el gobierno. Este desarrollo tuvo un punto de inflexión hacia arriba en los inicios de la pandemia por COVID-19 con la creación de la Unidad Coronavirus de manera conjunta con el CONICET y la Agencia I+D+i. Sin embargo, en años anteriores, el Ministerio de Ciencia y Tecnología promovió el desarrollo de proyectos tecnológicos, con inversión en recur- sos humanos, infraestructura y equipamiento necesarios para la investigación traslacional en hospitales a través de convocatorias para Proyectos Biotecnológicos de Investigación Traslacional para la Salud (PBIT). Un ejemplo es la creación de un biobanco para enfermedades infec-ciosas, en 2017, que funciona dentro del Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y Sida (INBIRS), el cual depende de la Universidad de Buenos Aires y del CONICET (5). Por su parte, desde el Ministerio de Salud de la Nación, de acuerdo con la Resolución 2060/2020, se lanzó el Plan Nacional de Investigación Traslacional en Salud para la Red de Hospitales que incluye la creación de Unidades de Conocimiento Traslacional Hospitalarias (UCT-Hospitalarias). Por último, el CONICET creó la Red de Investigación Traslacional en Salud (RITS), una iniciativa conjunta de varias instituciones involucradas en la investigación aplicada en el área de la salud humana. La RITS promueve el trabajo colaborativo en redes para resolver las dificultades de la implementación de los resultados de la investigación y para potenciar la investigación misma como resultado de la colaboración institucional. Entre los grupos ad hoc se encuentra el de modelización de enfermedades infecciosas (6), destinado a estudiar la dinámica de transmisión de enfermedades infecciosas como sistemas complejos cuya comprensión no puede lograrse desde una sola disciplina ni por la mera superpo- sición de disciplinas; esto es, requiere diálogo y espacios de comprensión comunes.

En conclusión, la medicina traslacional exige especial atención por parte de científicos y equipos de salud para una multitud de temas. La clave es el trabajo colaborativo y transdisciplinar. Esto último entendido como proceso de integración de las disciplinas que toman un camino opuesto al recorrido de la especialización de conocimien- tos separados, compartimentos estancos y no bien co- nectados entre sí.

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Biografía del autor/a

Zulma Ortiz

Directora de investigaciones de Fundación Huésped

Publicado
2023-11-20
Cómo citar
Ortiz, Z. (2023). El rol de la medicina traslacional en las enfermedades infecciosas. Actualizaciones En Sida E Infectología, 31(113). https://doi.org/10.52226/revista.v31i113.282